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Leyendas del mundo Mapuche

12. Leyenda del lago Aluminé: Cuando el Sol daba besos a Venus la Luna lloró mucho

Lucero
                        vespertino Venus
Lucero vespertino Venus [1]
Una diosa
                        de la luna que llora
Una diosa de la luna que llora [2]
El lago Aluminé en
                        los Andes de Argentina
El lago Aluminé en los Andes de Argentina [3]

Cuando el dios del sol besó al lucero vespertino Venus, así la diosa de la luna lloró tanto que fue el lago Aluminé.


presentado por Michael Palomino (2011)

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de: María Espósito: Leyendas Mapuches; en: Diccionario Mapuche mapuche-español / español-mapuche; personajes de la mitología; toponimia indígena de la Patagonia; nombres propios del pueblo mapuche; leyendas; Editorial Guadal S.A., 2003; ISBN 987-1134-51-7, p.269


Resumen: El creador del mundo quería que el Sol y la Luna van a gobernar juntos la tierra. Después de un tiempo el Sol no quería compartir más con la Luna, rechazó a la Luna y se enamoró de la Venus. Cuando la Luna vio eso así lloró tanto que sus lagrimas formaron el lago Aluminé que hoy está en Argentina.

<Cuentan los viejos más viejos que un día Nguenechen (creador del mundo) decidió que Antu (dios del Sol) y Cuyen (diosa de la Luna) se convirtieran en marido y mujer. Además, les encomendó que - en el nombre de él - reinaran sobre la tierra. Así se los podía ver juntos marchar por el espacio. Pero, pasado un tiempo, Antu se cansó de Cuyen. Ésta le reprochó su injusta actitud. Antu reaccionó indignado y le propinó (daba) una trompada (golpe) en la cara. Desde ese momento, él se convirtió en el único astro del día y dueño absoluto del universo, mientras que Cuyen recorre sola su senda (camino) nocturna mostrando las cicatrices de su rostro.

Un día Cuyen, ansiando (con el deseo de) una reconciliación, decidió acelerar su viaje para alcanzar a su amado Antu antes de que éste se ocultara. Pero la diosa de la Luna se encontró con una sorpresa. Antu se estaba besando con el lucero (estrella) de la tarde (Venus), de quien se había enamorado. El dolor le provocó un llanto (pena con lagrimas) tan copioso (grande), que las lágrimas formaron el lago Aluminé. Desde ese día, el lago tiene la pureza y la dulzura de Cuyen.>
(p.269)



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Fuentes de fotos
[1] Lucero vespertino Venus: http://www.lausitzer-sterngucker.de/stern.html
[2] diosa de la luna llora: http://vivir-escribir-sentir.blogspot.com/2007/06/para-ti.html
[3] lago Aluminé: http://www.argentour.com/es/provincia/neuquen/lago_alumine.php

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